dissabte, 29 de setembre de 2012

PROGRAMA 20

LOS NUEVOS CRISTOS BENDICEN LA REPÚBLICA INVISIBLE...

Colgamos una antigua edición de la Repu.  En este programa nos congraciábamos de la inminente visita de los New Christs a la barcelonina (2)del Apolo.  Frotándonos las manos ante el vendaval que se nos venía encima nada mejor que iniciar una nueva edición pinchándolos a todo volumen, para que si algún despistado no se daba por enterado no se perdiera el bolo.

Ha llovido mucho desde aquella actuación.  No es habitual que los New Christs se acerquen por estos lares (si en Australia son una leyenda del underground aquí prácticamente son unos absolutos desconocidos). Se estaba a punto de saldar una deuda histórica, parecía impensable que se llegaran a materializar algún día por nuestros escenarios. La expectación era inversamente proporcional a la asistencia del personal.  Muchas ganas de verlos y poquísimo público.  Es lo que tiene ser un grupo de culto, supongo.  A lo sumo, unos doscientos fans.

Los precios prohibitivos de las barras de las salas de la ciudad y la prohibición antitabaco hacen que nos perdamos la actuación de los teloneros, los Fujiyama Kids, banda de high energy catalana que ya catamos no hace demasiado en Side-Car, en un cartel doble que compartían con los punks de l´Arboç The Rippers (¿la mejor banda de Catalunya?).

Con la publicación de su último largo Gloria todavía reciente, la visita de los New Christs coincide con la reedición de su monumental segundo disco Lower yourself.  No hay espacio para la nostalgia. La formación que acompaña al carismático Rob Younger es la que gravó Gloria y This is it, penúltima referencia de los Cristos de las Antípodas.  Vienen a defender el presente, a demostrar que su nuevo material esta a la altura de su material clásico.  Uno no tiene la sensación de estar ante un anacronismo, una reunión de amigos del instituto para rememorar lo maravillosas que fueron las viejas batallitas desde un presente acomodacticio. Cualquiera que conozca el carácter de irreductible inconformista de Younger sabe de lo que hablo.  El tipo es inquieto y no quiere vivir de las rentas. Eso lo deja para otros.  Lo sabemos y por eso lo respetamos.  



Inician el concierto con clásicos de los para mí sus dos mejores álbumes, Lower Yourself y Distemper.  El primer guitarrazo de "We have Landed" implosiona con fuerza y con "Coming Apart" y "The Burning of Rome" sabemos que estamos viendo algo grande.  Desde la primera fila el sonido es agitado, urgente e intenso, una compacta bola sónica que no para de crecer.  Los problemas de sonido quedan en segundo plano cuando músicos y público se funden en un aquelarre consagrado a bse de electricidad y alto voltaje.  Rob Younger se muestra relajado y cede protagonismo a la banda, completamente entregada.  Desgranan Gloria, por algo es el disco que han gravado juntos.  Si bien el disco esta unas décimas por debajo de logros pretéritos, en directo no cabe distinción alguna entre unos temas y otros.  No estamos ante un trámite, esto es una celebración por todo lo alto de uno de los cancioneros más respetables surgidos en el rock en los últimos treinta años. Sin altibajos, sin fisuras, sin tregua... un set list irrepetible nada complaciente para con los que esperaban un greatest hits. La banda está perfectamente engrasada. Jim Dickson , colaborador de largo recorrido de Younger que incluso ha participado en la reciente reunión de los míticos Radio Birdman, sostiene al grupo dando una lección magistral de actitud y de cómo debe sonar un bajo, compenetradísimo con un invitado de lujo, el baterista de los Celibate Rifles, que aquí sustituye al batera original de la banda, que a última hora no subió al avión por problemas familiares de ultimísima hora, Stuart Wilson.  Mención especial para el diminuto guitarrista Brent Williams (bendito seas cabrón!!!), que descerrajó grandes solos y riffs demoledores en nuestra puta cara. El renacuajo sabe pasarlo en grande y contagia energía positiva a todo el personal (ya se sabe, Younger nunca fue la alegría de la huerta). Solo nos dejan respirar para informarnos que en el tenderete que han montado en la sala podemos encontrar, entre el merchandising, un nuevo single de la banda con temas inéditos y un cd que recoge una actuación suya en Melbourne, ambos artefactos de venta exclusiva en los conciertos de la Gira Europea. Continuan a lo suyo y con "my existence" y "No Way On Earth" alcanzan cotas sónicas indescriptibles, la empatía es total. Ha merecido la pena esperarles todos estos años. Humildes y agradecidos nos obsequian con tres bises al final del bolo. Aplausos y comulgamos a ritmo de "Bonsoir à Vous".  Salimos felices.

Siguiendo con el programa también suenan los Hard-Ons, por aquellas fechas también de gira por nuestra tierra (compartieron fechas con los Christs aprovechado la coincidencia en el calendario en Francia-menudo doble cartel!!!).  Su punk-pop-hardcore, con toques de death metal e incluso ritmos kraut es una muestra de polivalencia sin precedentes en lo que a rock cazallero se refiere.

Y dejándonos llevar por las guitarras pinchamos a Kyuss y sus riffs bajo el signo de Black Sabbath y Led Zeppelin, creados al amparo del influjo de las hogueras en medio del desierto, desarrollando triposas jams de reptante psicodelia.  Su líder Josh Homme abandonó la banda para montar a los interesantes Queens of the Stone Age, de los que escucharéis "Another love song".

Y hablando de grupos definitivos de los 90, nos detenemos en Seattle: Mudhoney y su primer disco Superfuzz Bigmuzz, primera referencia de la banda de garaje ultraenergético que se anticipó unos años a la explosión grunge, abriendo paso a los consabidos Nirvana y compañía. Sin duda, al nivel de Dinosaur Jr y Sonic Youth (también sonando en esta edición versionando el hit de los Mudhoney "Touch Me, I´m Sick" y el tema techno de Neil Young (!) "Computer Age").  Y es que en la ciudad de los altos hornos el sello SUB-POP fue la plataforma de lanzamiento de una generación que dio la patada definitiva a los sonidos prefabricados de los 80.  Si leéis los créditos de los singles y álbumes surgidos del sello de Seattle daréis con un nombre reiteradamente: Jack Endino, productor de Mudhoney, Nirvana (escuchad aquí "Negative Creep" de su primer disco)  y Zen Guerrilla, por citar solo algunos pocos ejemplos.  Sin duda, la bola no se hubiera tan grande sin su trabajo en las consolas de gravación. Que mejor manera manera de acabar el programa que con los Guerrilleros del Zen y sus intoxicantes combstiones eléctricas empapadas en psicodelia???

Bueno, pues ahí lo dejamos, dadle al play y subid el volumen, escuchad el podcast y encontraréis algunas sorpresas más, gracias por seguirnos y hasta pronto!!!


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