dissabte, 14 d’abril de 2012

Programa 17



La energía salvaje del Rock´n´Roll. Urgente y primigenia. Inoculada a principios del siglo XX en el Delta del Mississipi y ciudades como Nueva Orleans, con ADN africano y como respuesta a la opresión, siempre supuso una válvula de escape para evadir la marginación, la exclusión y la discriminación a la que se veía sometida la comunidad afroamericana. No es de extrañar que en sus orígenes esta música fuera denominada blues (tristeza) y que los bluesmen, al principio vagabundos desadaptados sin futuro que tocaban en cualquier antro a cambio de un poco de bebida, se convirtieran en trovadores que cantaban la historia no escrita de un colectivo humano denigrado. Cómo una música de minorías se convierte más tarde en un fenómeno de masas que haría temblar los cimientos sociales para acabar siendo un artículo más de la oferta del mercado es una pregunta que encierra numerosas contradicciones.

Sin duda alguna, el rock, causó un impacto a nivel estético y formal sin precedentes. Al principio era música de negros para negros y su distribución era de corto alcance. Emisoras locales y sellos independientes que apenas obtenían beneficios fueron contribuyendo a su difusión. Poco a poco la censura a la que se veía sometida esta música tuvo que ir cediendo a la demanda de un público blanco que cada vez estava más interesado en el componente de rebeldía e inconformismo que escupían los surcos de los artistas negros de R&B. Es más, los jóvenes blancos empezaron a interpretar la música de los negros atraídos por la potencia de sus ritmos y la sensación de libertad que transmitían sus letras.

En los Estados Unidos las grandes compañías se pusieron manos a la obra y empezaron a fichar a músicos con el fin de copiar el producto. Pero los resultados no convencieron al público. Eran blandos y sin alma, un sucedáneo edulcorado en el que no había rastro de la agitación primigenia de los intérpretes originales. Y ahí es donde entra en juego la British Invassion, un conjunto de bandas británicas que desembarcaron en los States arrasando con todo. En Inglaterra, a diferencia de USA, se creó un culto por los músicos de blues americanos y había una auténtica afición por la música negra. En las escuelas de arte empezaron a montarse bandas de filiación rythimbluesera y pronto se configuró toda una escena que catapultaría a Rolling Stones, Yardbirds, Who y Kinks por poner solo algunos ejemplos. El secreto de su música era beber directamente del gran manantial de las fuentes originales de la música negra en las múltiples variedades que ésta fue adquiriendo a lo largo de su evolución en la primera mitad de siglo. En la primera mitad de los 60 entre algunos músicos ingleses el R&B ya era una expresión familiar y a mediados de la década ya se había convertido en el estilo dominante en los clubs ingleses. Había llegado la hora de las guitarras intensas, las armónicas estridentes y los cantos tribales. Nacía una nueva era. Empezaba la fiesta. Nuevas maneras de pasarlo bien al amparo de realidades que habían permanecido escondidas. Un terrritorio por explorar y conquistar. Demos la bienvenida pues, a la nueva era POP.

Y para contextualizar todo lo dicho con canciones, que es lo que nos interesa, en el programa de hoy podréis escuchar a las fuentes originales, representadas por Muddy Waters (sí, los Glimmer Twins eligieron el título de su canción "Rolling Stone" para dar nombre a su banda) y James Brown; a una de las primeras bandas de rock´n´roll formada por músicos blancos, los fabulosos Crickets; y claro, también a los Rollings, versionando a Chuck Berry (Keith Richards ha saqueado su estilo de tocar la guitarra sin contemplaciones), a los Yardbirds (una de las canteras de guitarristas más prósperas del rock inglés-el purista y ortodoxo Clapton, el polifacético Jeff Beck y Jimmy Page, que en los últimos estertores de la banda se apropió de la nave rebautizándola New Yardbirds en lo que sería el embrión de Led Zeppelin), a John Mayall (quizás por derecho propio el mejor bluesmen blanco de todos los tiempos), que también en su banda albergó el talento de músicos como el propio Clapton, Peter Green-que abandonaría la nave para fundar a los Fleetwood Mac- y a Mick Taylor, que sustituyó al malogrado Brian Jones en los Rolling Stones. Y como aperitivo, de los sótanos de Néllcôte, donde los Stones grabaron Exile on Main St, una obra maestra imperfecta con Richardds como capitán de un barco que iba al límite de sus posibilidades, a los sótanos de Big Pink, el refugio de Dylan y the Band, en el que estos últimos insuflaban enegía rocanrolera a Dylan (no en vano fueron la banda de Ronnie Hawkins tiempo atrás cuando aún se llamaban los Falcons) mientras el bardo de Duluth aportaba una visión más folkie como la desarrollada en sus primeros discos. Bueno, si le dáis al play podréis empezar a disfutar de una bacanal sónica de órdago, así que ahora es vuestro turno. Buena escucha!


Canciones Programa 17

  1. "Bye Bye Johnny" ROLLING STONES Rolling Stones EP (1964)
  2. "Standin´Around Cryin´" MUDDY WATERS (1948)
  3. "The Nazz Are Blue" YARDBIRDS Roger The Enginner (1966)
  4. "Comunication Breakdown" LED ZEPPELIN Led Zeppelin I (1969)
  5. "I Can´t Quit You Baby" JOHN MAYALL & THE BLUESBREAKER Crusade (1967)
  6. "Medicine Man" JOHN MAYALL Blues From Laurel Canyon (1968)
  7. "I Fought The Law" THE CRICKETS (1959)
  8. "Brand New Cadillac" THE CLASH London Calling (1978)
  9. "Rocks Off" ROLLING STONES Exile On Main St (1972)
  10. "Big In Japan" TOM WAITS Mule Variations (1999)
  11. "Moanin´At Midnight" HOWLIN´WOLF (1951)
  12. "Night Train" JAMES BROWN Out of Sight (1962)
  13. "I don´t Mind" THE WHO My Generation (1965)
  14. "Lo and Behold" BOB DYLAN & THE BAND The Basement Tapes (1975)
  15. "I Put A Spell On You" SCREAMIN´JAY HAWKINS (1956)
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